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martes, 21 de junio de 2011

Inteligencia colectiva

Cibernéticos
Ma. del Socorro de la Guerra
Enrique Bonifacio Gallardo Amador
Javier García Figueroa
Víctor Manuel García Santiago












Inteligencia Colectiva: Un nuevo desafío de la Web 2.0

Introducción:


Las necesidades  que tenemos actualmente, distan mucho de las necesidades de nuestros antepasados. El hombre ha creado todo un mecanismo de satisfactores que hacen cada vez más sencilla su tarea cotidiana. Por eso la tecnología es considerada uno de los elementos imprescindibles, por el cual el hombre se diferencia del mundo animal. Se piensa a menudo, como una extensión de la naturaleza, ya que hemos sido provistos de la capacidad de interactuar con los materiales y a partir de ello construir instrumentos artificiales que nos brindan la oportunidad subsanar nuestras carencias.


La ciencia y todas sus implicaciones tecnológicas se manifiestan en nuestra vida, aunque se  advierten como lejanas debido a la problemática del conocimiento científico para integrarse constructivamente al inmenso patrimonio de la cultura humanista.


Quizás desde un punto de vista menos humanista, los gobiernos pueden temer la proliferación en la divulgación del conocimiento: a mayor conocimiento, menos dominación.


El impulso de las ideas y la colaboración va más allá de los procesos de aprendizaje y de trabajo, también es necesario en aspectos estratégicos, porque mientras la estrategia siga partiendo exclusivamente desde arriba será difícil encender la pasión de las personas; y esto requiere tanto aumentar la visibilidad de las ideas como facilitar los recursos para llevarlas a cabo.


Hablar de inteligencia colectiva provoca incertidumbre, “pánico”; y una tendencia casi obsesiva por controlar las ideas y el conocimiento. El progreso de la inteligencia colectiva nos puede ayudar a avanzar hacia a un nueva era.




Desarrollo:
La inteligencia colectiva se puede definir como la habilidad para compartir o combinar los conocimientos de un grupo para crear una visión más amplia y completa.


Un plan de colaboración planificado y organizado, facilitará y aumentará la eficiencia del equipo al asignar a cada integrante una tarea acorde a su preparación y conocimientos; el conocimiento colectivo animará a ayudar, participar, comunicar, compartir y colaborar convirtiendo lo implícito hacia lo explicito.


Al respecto, Mattelart (2002) indica que las intromisiones, arbitrarias o legales en las libertades colectivas e individuales, “entrañan el riesgo, en efecto, de reprimir el derecho de las organizaciones de la sociedad civil a manifestar su desacuerdo respecto de las lógicas segregadoras del sistema mundial en gestación“.


Desde hace dos décadas hemos sido protagonistas de grandes avances tecnológicos que se han manifestado a través de aparatos domésticos, de reproducción y de comunicación, éstos han propiciado que cada vez más se comparta nuestro entorno cotidiano. “Desde el telégrafo y el cinematógrafo, los medios de comunicación y de reproducción de la realidad han modificado la percepción del tiempo y el espacio” (Rivero Herrera y Rosseti Ricapito, 2008, pág. 144). 


La telefonía móvil avanza vertiginosamente y permite compartir otros medios y servicios como son la Internet y sus aplicaciones. Y aunque existe el temor inminente de que el hombre se vuelva dependiente en forma irreversible de estos medios, la utilidad y las aplicaciones que a nivel personal y profesional se tiene de ellas, sin duda hacen evidentes las grandes bondades que la  tecnología ofrece.


Lo digital se ha vuelto indispensable, la comunicación interna de las empresas a través de grandes redes computacionales, la comunicación inmediata,  la información que se mueve a través de correos electrónicos, páginas en línea, blogs, que permiten el intercambio, la prestación de un servicio, adquisición de un producto, de materiales, o simplemente la comunicación con otras empresas distantes de su matriz, así como el uso de las redes sociales. Nos habla de la utilidad de un medio tan bondadoso como lo es la Internet.

“En una sociedad dominada por un proceso de globalización económica, las herramientas electrónicas parecen ser el producto idóneo para universalizar el conocimiento y las interrelaciones personales” (Op.Cit. pág. 145).

Es una nueva concepción de la comunicación humana, donde se busca que el conocimiento sea cada vez más universal y cercano a la mayor cantidad de individuos, donde la Internet cumple una gran función. Ya que a partir de la creación de una web 2.0, el usuario se convierte en creador, modificador y partícipe de ese mismo conocimiento, que podrá ser utilizado por una o muchas personas alrededor del mundo, sin importar las condiciones idiomáticas, culturales, económicas y sociales.

De ahí surge el término cibercultura, como la relación “entre el equipo informático (hadware) y sus programas (software), con los aparatos electrónicos; con la Internet, con los usos y costumbres adquiridos por una cibersociedad compuesta entre otros, de ingenieros, artistas, empresarios, emigrantes, sin distinción de género, edad, nacionalidad. Ciudadanos comunes que utilizan medios estáticos y  móviles  para interactuar con textos, imágenes y sonido, así como para establecer contactos formales con personas y organizaciones de todo el planeta”(Op.Cit. pág. 147).


Para Rivero y Rosseti (2008) la cibercultura o cultura de lo virtual es expresión de un tipo de sociedad, en la que lamentablemente no todos tienen acceso a ella. Por lo que se considera un fenómeno restringido a cierta élite social con  poder económico y político. Pierre Lévy la define  como “lo universal sin totalidad”, ya que así como es posible que se conecten a cada minuto personas a sus computadoras, en diferentes lugares aumentando el proceso de interconexión- dándose y que la información se vuelva universal, al mismo tiempo es menos totalizador, pues carece de las líneas directrices que definan su destino y alcances, así como los valores que puedan ser válidos a tal diversidad de individuos.


            




Pero para adentrarnos es necesario contextualizar que el ciberespacio y en particular el Internet, son una gran fuente de conocimiento, donde todo tipo de personas convergen para intercambiar, alimentar y modificar información en sitios de distinta naturaleza, desde lo comercial, artístico, educativo y cultural hasta los que surgen del interés por relacionarse con otras personas para compatir sus dudas, sueños y aspiraciones. (Op.Cit. pág. 149).


Como cimento para la interconexión cada día se incrementan las cuentas de correo electrónico, los foros de debate, el ciberperiodismo, los sitios donde se publican videos caseros, los podcats y demás espacios donde los usuarios buscan satisfacer su necesidad de estar activos y participar en una sociedad que cada vez es más excluyente, pero que se reune y concentra en un nuevo espacio de libertad y creatividad.


“El fenómeno más novedoso relacionado con lo social es el surgimiento de una “inteligencia colectiva” que Pierre Lévy considera una perspectiva espiritual llevada a cabo por algunos ingenieros visionarios de la década de los 60´s,  como Engelbart -el inventor del ratón (mouse)-, Licklider -pionero de las videoconferencias- y Nelson -promotor del concepto de hipertexto” (Op. Cit. pág. 150)

Es en 1997 cuando Pierre Lévy publicó Inteligencia Colectiva: por una antropología del ciberespacio entorno a la existencia de un saber colectivo. En su libro explica lo importante que es reconocer una inteligencia colectiva en cualquier lugar donde haya humanidad y que “ésta puede potenciarse a través del uso de los dispositivos tecnológicos. La inteligencia colectiva  puede definirse como la capacidad que tiene un grupo de personas para colaborar para decidir  sobre su propio futuro, así como la posibilidad de alcanzar colectivamente sus metas en un contexto de alta complejidad” (Cobo R. y Pardo K, 2007, pág.45).


Lévy sin duda es un gran visionario, pues se anticipó  a la necesidad de crear herramientas tecnológicas que nos permitieran la construcción colaborativa de conocimiento, sin que existiera una voluntad expresa de crear un saber colectivo. Esto por que en aquella época el Internet era solo una herramienta de comunicación restringida y lineal, en donde básicamente sus funciones eran servir de referencia de cierto conocimiento y la interconexión entre usuarios.


Así lo que hoy conocemos por inteligencia colectiva trasciende en tiempo y espacio, donde la tecnología es la mediadora entre las inteligencias de los individuos y éstos pueden ver sus capacidades creativas potenciadas. “Este intelecto colectivo, explica Lévy, es una especie de sociedad anónima en la que cada accionario aporta como capital su conocimiento, sus conversaciones, su capacidad de aprender y enseñar” (Op. Cit. 2007, pág. 46). Esta suma de inteligencias no está limitada ni sometida a necesidades individuales, todo lo contrario, exalta, hace fructificar, enriquece y abre nuevas oportunidades, creando una especie de cerebro compartido, que se enriquece de las individualidades de cada participante.

“Desde el punto de vista teórico, la inteligencia colectiva parte del principio de que cada persona sabe sobre algo, por tanto nadie tiene el conocimiento absoluto”(Ibidem). A partir de este precepto, el ciberespacio  es un entorno de coordinación sin jerarquía, donde se favorece el intercambio del  conocimiento de todos, en un ambiente perfecto para reconocer y movilizar las experiencias, habilidades y competencias de todos los participantes.


Cobo R. y Pardo K en el capítulo 2 Intercreatividad y Web 2.0 (2007) señalan cinco ejemplos de prácticas colaborativas:
1.- Volumen de búsqueda de las palabras Wiki y Blog muestra el incremento de las herramientas colaborativas en Internet en el periodo de 2004-2007.
2.- Comparativo de las búsquedas anuales, enlos sitios web de las enciclopedias Wikipedia, Britannica y el periódico NYTimes 2004-2007. Demuestra como los usuarios de Internet han priorizado el uso de las plataformas participativas, en las que no solo pueden ser consumidores de información, sino que además encuentran espacios para crear contenidos y compartir conocimiento.
3.- Usuarios resgistrados en todo el mundo de Linux hace evidente como ha crecido, en Internet, la demanda del Sistema Operativo Linux, basado en un software libre y desarrollado de manera colaborativa por miles de personas.
4.- Participación de los usuarios en las plataformas: myspace.com, youtube.com, digg.com y wikipedia.com, basado en un estudios de de La sociedad de la Información en España 2006, donde se puede observar la gran demanda que tienen dichas aplicaciones.
5.- SETI@HOME, de la Universidad de California, quienes con la dirección de David Anderson  utilizan una PC enlazados a Internet con el fin de analizar información procedente del espacio exterior, para explorar la existencia de señales de inteligencia extraterrestre en el Universo.


Para Pierre Lévy  el ideal de la inteligencia colectiva implica la valoración técnica, económica, jurídica y humana de una inteligencia repartida en todo sitio, con el fin de desencadenar una dinámica positiva del reconocimiento y de la movilización de las competencias. (Lévy, 2004, pág. 21). Éstas el saber hacer, el saber y el saber ser, base fundamental de la teoría constructivsta del conocimiento. Convocan a un nuevo humanismo que incluye y ensancha el “conócete a ti mismo” en “aprendamos a conocernos para pensar juntos” y que generaliza el “pienso, luego existo” (Descartes) en formemos una inteligencia colectiva, luego existimos como una comunidad inminente”. (Ibídem)



Por último, ¿cuál debería ser el papel del Estado para impulsar estas herramientas colectivas generadoras de conocimientos? La parte mediadora de los gobiernos ha quedado atrás, y es ahora la sociedad civil la encargada de generar el conocimiento. En la red la sociedad informacional cambia sus virtudes y ensalza más el llamado enporwement, o sea el poder hacer. “Nosotros nos socializaremos en barrios digitales en los que el espacio físico ya no será pertinente. Lo digital supondrá cada vez menos dependencia de un lugar específico y de un tiempo específico”, cita Mattelart al fundador Laboratorio de Medios del Instituto Tecnológico de Massachusseets, Nicholas Negroponte. Para el Estado, como rector de las instituciones, es un arma de doble filo, pero no puede hacer algo al respecto, puesto que la sociedad es completamente independiente para acceder a la red y compartir documentos, crearlos o darles el matiz que se quiera, con excepeción de China, Corea del Norte, Myanmar, Cuba y quizás con menos fiereza en Venezuela.




CONCLUSIONES:


Uno de los grandes desafíos de la Web 2.0 será lograr determinar los lineamientos que puedan hacer más específicos los alcances de la inteligencia colectiva, darle metas a corto y mediano plazo para que, a través del desarrollo científico y tecnológico, se pueda marcar una evolución y crecimiento más estable y dirigido. Sin duda este reto no es fácil, ya que el avance técnico es desmesurado,  y aún la brecha tecnológica entre países desarrollados y subdesarrollados sigue siendo muy amplia; también está pendiente el punto de ser una herramienta más totalizadora, integradora no sólo de élites sino de los gruesos de la población que día con día requieren de estar en contacto con otros individuos, ya sea por razones profesionales, laborales o por simple crecimiento personal.


Entender lo que es la inteligencia colectiva, la conexión, la conectividad, la reflexión, y como estos elementos conceptuales pueden llevarse a la práctica en los distintos campos de la vida, es ampliar nuestra mirada, nuestras percepciones e interpretaciones del mundo, lo que nos permite tener más recursos para transformar de una manera positiva y significativa al ser humano, el entorno cultural y natural en que se encuentra.


También es oblilgación ética de los académicos e investigadores crear un conocimiento colectivo en beneficio de la sociedad, para así llegar a una plena inteligencia colectiva. En la red abunda la basura informacional, por ende quienes podemos deberíamos mejorar la calidad de los contenidos en los que podamos participar con otros congéneres y especialistas de nuestro campo de estudio.



Por último, una cita de Edgar Morin (1999) que obliga a la reflexión: “no sólo la estupidez se comparte... dudo de la inteligencia colectiva que se autoproclama colectiva”.


REFERENCIAS:


Rivero H., A. del, Rosseti R., L. (2008) Cibercultura y comunicación móvil. VEREDAS  17, Recuperado 2011/junio/14 http://bit.ly/hykNiS
Cobo R. C. y Pardo K. H. (2007) Planeta Web 2.0 Inteligencia Colectiva o Medios Fast Food. E-book de acceso gratuito Recuperado 2011/junio/14 http://www.planetaweb2.net
Lévy P. (2004) Inteligencia Colectiva: por una antropología del ciberespacio, Biblioteca virtual Em Saúde, Recuperado2011/junio/16  http://inteligenciacolectiva.bvsalud.org
Mattelart, A. (2002). La sociedad global de la información: Un envite geopolítico. Recuperado 2011/junio/20. www.cholonautas.edu.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales.
Morin, E. Los siete saberes para la educación del futuro. (1999). Recuperado 2011/junio/20. unesdoc.unesco.org/images/0011/001177/117740so.pdf

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